|
Tallinn es una de las escasas ciudades que conserva en buen estado sus murallas medievales. Calles empedradas iluminadas por antorchas y faroles, atardeceres sobre edificios de hace cinco siglos, vistas panorámicas desde el alto de Toompea, pero también el traqueteo de los tranvías, los bulliciosos mercados de artesanía, las conversaciones tranquilas en las terrazas de los cafés.
|